

SI NO ESTÁN ELLAS… NO ESTAMOS TODAS
Yolanda Castro Apreza Frente Nacional de Lucha por el Socialismo
El título de mi contribución es la frase retomada por las mujeres que conformamos el Frente Nacional de Lucha por el Socialismo, el día 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Tomamos las calles y avenidas de la Ciudad de Morelia, Michoacán, rompimos nuevamente el silencio para pronunciarnos por las mujeres desaparecidas: Daniela Ortiz Ramírez de 14 años de edad y su hermana Virginia Ortiz Ramírez de 20 años. Estas jóvenes fueron desaparecidas el 5 de julio del 2007, rumbo a Juxtlahuaca, Oaxaca. También demandamos la aparición de los luchadores sociales Gabriel A. Cruz Sánchez, Edmundo Reyes Amaya y Francisco Paredes Ruiz. Nuestra jornada político-cultural dio inició desde el lunes 3 de marzo, con la presentación del libro “Voces e Historias”, Testimonios de Mujeres del FNLS, que constituye nuestro primer esfuerzo de sistematización y recuperación de nuestra historia desde la década de finales de los setentas a la fecha. Este documento decidimos dedicarlo principalmente a familiares de desaparecidas y desaparecidos en nuestro país y en el mundo, especialmente para Edmundo Reyes Amaya, Gabriel A. Cruz Sánchez y Francisco Paredes Ruiz. El primer evento se llevó a cabo en las instalaciones de la Casa de la Cultura de Morelia, Michoacán, con la asistencia aproximada de 200 personas; posteriormente nos trasladamos a Pátzcuaro, Uruapan y finalmente nuestro acto central en la comunidad de Santa Fe de la Laguna. Al Encuentro Nacional de Mujeres Socialistas asistimos mujeres de diferentes regiones de los estados de Michoacán, Chiapas, Hidalgo, Veracruz y San Luís Potosí; en él logramos reunirnos 650 mujeres. En cada uno de los encuentros y visitas que tuvimos previos al acto central contamos con la participación de la compañera Nadín Reyes, hija del desaparecido Edmundo Reyes Amaya, así como las hijas de Francisco Paredes Ruiz, Cristina Erandeni Paredes Lachino y Janahuy Paredes Lachino. Para todas y cada una de nosotras su presencia fortaleció nuestra jornada nacional y de cada estado que conformamos el FNLS. Para la sorpresa de ellas, mujeres comuneras de Santa Fe de la Laguna y de otros puntos de Michoacán, así como de los otros estados, fue establecer inmediatamente un diálogo abierto y solidario porque sabían quiénes eran ellas y como decía una compañera: “sólo faltaba conocerlas así, cerquita… porque nosotras en cada comunidad, pueblo o ciudad hemos cumplido nuestra tarea de exigirle a este gobierno que presenten con vida a sus padres. No es ahora, sabemos que es así el gobierno y con ello nos quiere meter el miedo, quitarnos fuerza para seguir luchando, pero ustedes no deben de sentirse solas porque muchas familias estamos con ustedes aunque no conozcan nuestras caras y no sepan nuestros nombres. Nosotras sabemos lo que es perder un hijo, al marido o a las compañeras que luchan… aquí estamos y seguiremos adelante con esta demanda porque es justa y porque no son los únicos que han desaparecido, ya son muchos. Y hasta cuándo vamos a seguir esperando…” Tanto Cristina como Janahuy Paredes nos compartieron la trayectoria política de su padre, su lucha contra la privatización de las tierras del Lago de Zirahuén y por la conservación del agua. Así también estuvo vinculado a la incansable lucha por el esclarecimiento de los 5 desaparecidos de la familia Guzmán: Jesús Guzmán Cruz, de 57 años, y sus hijos: Armando de 26, Solón de 18 años, Venustiano de 15 y Amafer de 22 años, originarios de la comunidad indígena de Tarajero, Michoacán. Su caso fue retomado por la Fundación Lucero sin que hasta la fecha se tenga una respuesta por parte del gobierno mexicano. Todos ellos fueron detenidos por la llamada “Brigada Blanca”, en julio de 1974, en distintos puntos del país. Uno de los hermanos más pequeños de esta familia, Uber Guzmán, quien colabora en la Fundación Lucero , comentaba: “No sé qué decirles a ellas porque ya son más de 30 años y nuestra familia no ha obtenido respuestas del gobierno. He recorrido muchos sitios con la esperanza de encontrarlos o de saber dónde están sus cuerpos; cómo explicar esta situación de saber que no están pero si están…”. Los días transcurrieron entre historias y anécdotas socializadas entre mujeres. El tema central era la “desaparición forzada”, el conocer la vida y lucha de estas jóvenes, Nadín, Cristina y Janahuy. Y ellas a su vez escuchar las experiencias de otras mujeres de distintas generaciones, quienes compartieron casos de asesinatos de sus compañeros, desapariciones de mujeres. Otras compartieron su experiencia en la cárcel o, como la abuelita Doña Eustreberta, de 90 años de edad, quien se despidió de todas diciéndonos con el puño izquierdo en alto: “Ahora sé que a mi edad aún tengo mucho que aprender como mujer pero que no necesité tanto estudio para saber que tenía que estar en la lucha y que hay mucha injusticia y explotación en nuestro país”. No faltaron los testimonios de mujeres que han vivido de cerca los impactos de la militarización en Michoacán, los abusos y violaciones a derechos humanos en el cateo a casas en la supuesta búsqueda de “narcotraficantes”, el robo de pequeños ahorros con los que cuentan las familias, las violaciones sexuales perpetradas por elementos del ejército, un estado militarizado desvaneciéndose la vida civil y si a ello se le suma la reforma judicial, el panorama no es nada halagador para el pueblo en general. Cada una de las mujeres que hablaba y compartía su testimonio o vida cotidiana, nos dejaba ver valores ético-políticos que sustentan nuestro proyecto político liberador socialista. No dejamos de lado nuestro análisis de los costos personales, colectivos, físicos y emocionales que hemos tenido en nuestra participación en la organización popular; ante todo porque existe un patriarcado de la mano con el capitalismo. Por ello, la importancia de impulsar la organización por un socialismo en donde no exista la violencia contra las mujeres, el reconocimiento de nuestros derechos, la importancia de estar en los puestos de dirección política de nuestra organización. No se trata de “pedir permiso” a nadie porque es nuestro lugar; las transformaciones reales se llevarán a cabo cuando el patriarcado no tenga lugar y, al mismo tiempo, el capitalismo desaparezca. Los retos de elaborar nuestros documentos políticos y plasmar nuestra propuesta organizativa de lucha por el socialismo debe partir de nuestra propia práctica y concepción del mundo. Precisamente este Segundo Encuentro Nacional es el inicio para impulsar un plan de trabajo anual que nos permita recoger las experiencias variadas de las mujeres en salud, educación, y derechos humanos, culturales y económicos, así como nuestra condición de clase. Vemos la necesidad de ahondar más sobre nuestras condiciones de género, no basta sólo la denuncia. Por tanto, nos queda mucho por hacer para argumentar desde nosotras porqué el Socialismo sigue siendo una alternativa aunque lo que fue en el pasado; “Socialismo Real”, debe ser analizado seriamente encararlo y hacer las críticas pertinentes, así como una autocrítica. Asumimos nuestra lucha internacionalista, seguir con la denuncia de los impactos de las políticas neoliberales en otros países; estamos en contra de la violación sistemática de los derechos humanos, de la represión, tortura, militarización en nuestro país, así como por la ocupación militar de Estados Unidos y otras potencias en el mundo asentados en pueblos que luchan por su liberación. Denunciamos también la criminalización de la lucha social, los asesinatos de mujeres (feminicidios) y todo tipo de violencia contra la mujer. No podemos adoptar el silencio frente a las guerras y conflictos armados que existen en varias partes del mundo. Al abordar el análisis de las luchas de las mujeres inmigrantes en el estado español, concluimos cómo se acentúa una feminización de la pobreza, y cómo se ven vulnerados todos sus derechos humanos y como mujeres. En este sentido hay una necesidad y urgencia de reivindicar esta lucha tan importante en varias partes del mundo. Para este tema contamos con el aporte teórico y práctico de una joven mexicana; Claudia Favela, quien lleva radicando en este país seis años, centrando su trabajo en brindar asesorías a mujeres inmigrantes asentadas en distintos puntos del estado español. Claudia en su exposición comentó: “Es importante denunciar y decir no a las migraciones forzadas. En mayor medida las mujeres que migramos mantenemos el sueño de trabajar y que esto nos permita una vida digna. Hoy, debemos reconocer que las mujeres que migramos nos vamos con nuestras raíces, es importante no olvidarnos de ellas porque ello significa “no olvidar”. Atravesando fronteras conocemos el racismo, algunas reflexionan que esta vía de la migración no puede ser una verdadera alternativa porque nos vamos de una situación de pobreza y exclusión a otra misma en otro país. Hoy, en el mundo hay cementerios de desaparecidos y desaparecidas migrantes, algunas personas que son encarceladas ni siquiera tienen la condición de ser presos o presas políticas a pesar de las condiciones en que fueron ilegalmente detenidas. Finalmente acotaba que la irregularidad de la población migrante en términos de derechos y de condiciones generales de vida resulta un “buen negocio para los países ricos y para el mismo gobierno de nuestro país”. Una reflexión personal es en el sentido de reconocer, finalmente, que vivimos en una sociedad patriarcal y que ello tiene que ver con una opresión universal hacia las mujeres: nuevamente las mujeres insertadas en el trabajo doméstico , o bien en la prostitución clandestina, las redes de tráfico sexual, toda una apropiación del cuerpo de la mujer, quien al emigrar deja su familia, abandona su cultura. O bien, si es la mujer que se queda estará a cargo de toda la responsabilidad del mantenimiento del grupo familiar o bien con la angustia para pagar la deuda del esposo, hijo o hija que se ha ido a cruzar la frontera. Concluimos nuestro Encuentro Nacional de Mujeres Socialistas, con un esbozo de Plan de Trabajo anual, dentro de éste la tarea próxima es llevar a otros estados nuestra experiencia como mujeres en el libro de “Voces e Historias”, así el día martes 25 de marzo, en la Ciudad de San Cristóbal de Las Casas, a las 12 hrs. Se llevará a cabo en el Café Museo Café la presentación de este primer documento. Estarán con nosotras familiares de desaparecidos y desaparecidas políticas, mujeres del estado de Michoacán y Chiapas. Estaremos visitando otras regiones del estado, entre presentaciones y reuniones con nuestras compañeras del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo. Otra actividad importante es la conmemoración del 30 Aniversario de la organización del Frente Democrático Oriental Mexicano Emiliano Zapata (FDOMEZ), los días 9 y 10 de abril en la comunidad de Tecoluco- Calpan, Municipio de Huautla, Hidalgo. Aquí las compañeras y compañeros inaugurarán su Casa de la Cultura , se contará con la participación de personalidades e integrantes del FNLS de todo el país; asimismo se presentará el libro elaborado por hombres y mujeres de la organización, donde nos comparten sus luchas desde la década de finales de los setenta hasta la fecha.
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, marzo de 2008.
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