

PROGRAMA DE LUCHA EN LOS ASPECTOS POLÍTICO, ECONÓMICO Y SOCIAL DEL FRENTE NACIONAL DE LUCHA POR EL SOCIALISMO ( FNLS ) El FNLS es parte de los esfuerzos e intentos que nuestro pueblo ha realizado y realiza para lograr cambios que favorezcan a las mayorías. La lucha por el Socialismo debe ser organizada para construir una alternativa y un proyecto emancipador, ante la barbarie capitalista que asesina y aniquila con sus políticas neoliberales. Han existido varios esfuerzos organizativos, sin embargo, hoy pretendemos realizar uno más, que trascienda coyunturas electorales y supere la lucha sectorialista y economicista. La clase que detenta el poder económico y político, se está agrupando en torno al llamado “acuerdo de Chapultepec”. Los desposeídos debemos construir nuestros propios instrumentos de organización y lucha. Organizar la lucha por el Socialismo en México es posible, y es además una necesidad, porque cada vez es más claro que los problemas que atraviesa nuestro país sólo pueden ser resueltos, favorablemente para la mayoría del pueblo, por esta senda del desarrollo histórico. Pero luchar por el Socialismo no implica postergar las demandas inmediatas de los diferentes sectores. La lucha por el Socialismo va de la mano de la lucha por la exigencia y solución a los reclamos más sentidos del pueblo. Por ello, el FRENTE NACIONAL DE LUCHA POR EL SOCIALISMO se rige bajo el siguiente PROGRAMA DE LUCHA: Económica, Política y Social. Por la recuperación y el reparto de los modernos latifundios, así como por la defensa de la propiedad ejidal y comunal. Por mayores créditos baratos y oportunos para el sector campesino, así como precios de garantía justos para sus productos. Por el apoyo a la producción de alimentos básicos en las comunidades rurales, lo cual significa la base de nuestra soberanía nacional. Por el uso racional y conservación de los suelos, así como el mejoramiento tecnológico sustentable. Por la defensa del agua como propiedad de la Nación y como derecho humano, así como por su uso racional al servicio del pueblo. Contra la construcción de presas hidroeléctricas que no están al servicio del pueblo, que destruyen el tejido social y el equilibrio ambiental. Contra la imposición de cultivos enfocados a satisfacer los requerimientos del mercado global, que benefician solamente a los grandes capitalistas (eucalipto, palma africana, productos transgénicos, etc.). Por la defensa de nuestros litorales, como fuente de vida y trabajo. Por la defensa de los derechos laborales: Jornada de 6 horas, por 5 días a la semana. Salario justo, que permita resolver todas las necesidades materiales del hombre. Sindicalismo independiente. Prestaciones sociales logradas a través de la lucha. Vacaciones. Derecho a la huelga. Contra todas las formas extralegales de la prolongación de la jornada laboral. Abolición total del trabajo y explotación infantil. Por la defensa de los derechos sociales: Vivienda digna. Tarifa justa del servicio eléctrico. Salud pública gratuita. Educación laica, gratuita, científica y popular siempre al servicio y alcance del pueblo trabajador. Por el 8.5% del Producto Interno Bruto para la educación. Por la defensa de las normales rurales. Dotación de servicios públicos gratuitos en zonas urbanas y rurales. Porque la cultura, el arte y la ciencia sean un derecho al alcance y al servicio de los mexicanos. En contra de las “reformas estructurales” neoliberales, así como contra la privatización del patrimonio nacional y la instrumentación de los proyectos transnacionales de la globalización capitalista. Por la defensa de los derechos de los pueblos indios: Respeto a las formas organizativas propias, usos y costumbres que sirvan al pueblo. Por la recuperación y preservación de las lenguas maternas. Por la administración de sus propios recursos naturales. En contra de toda discriminación y segregación étnica. Por la defensa de los valores culturales progresistas. Por la defensa de las libertades políticas: El respeto irrestricto al derecho a organizarse libremente. Derecho a la libre asociación política. La libertad de prensa y de expresión. Por la liberación de todas y todos los presos políticos, así como presentación de los desaparecidos políticos por el régimen. En contra de la persecución y represión de Estado hacia las personas que luchan por la defensa de los derechos legítimos del pueblo. Por una Ley de Amnistía Federal. Por el respeto a todas las formas de organización y lucha del pueblo. Contra todo tipo de violencia y discriminación hacia las mujeres. Toda transformación radical del sistema capitalista debe garantizar el respeto y ejercicio pleno de los derechos de la mujer. Por ello nos manifestamos en contra de: La violencia doméstica. La violencia estructural. Los feminicidios. La violencia Sexual. La violencia psicológica y física. La exclusión y segregación femenina en cualquier ámbito de la vida humana. Contra la explotación sexual infantil, así como el castigo a los funcionarios que promuevan la prostitución infantil y la pederastia. Contra la Guerra de Baja Intensidad; la militarización del Estado y sus controles de paramilitarización. Por el respeto y cumplimiento a los tratados internacionales en materia de Derechos Humanos, derechos económicos, sociales, colectivos, culturales y ambientales, así como del Convenio 169 de la OIT entre otros. Contra las guerras de ocupación militar, de anexión imperialista y de explotación de personas y recursos naturales en cualquier lugar del mundo, por parte de los Estados Unidos u otros países imperialistas. Por la abolición incondicional de la deuda externa y del fraude FOBAPROA-IPAB. Contra toda criminalización y discriminación de personas por sus ideas, opciones sexuales, diferencias étnicas, raza, clase o género. Contra la explotación, marginación y persecución policíaca que sufre la población migrante en cualquier parte del mundo. No más leyes migratorias que atenten a sus derechos. Por el castigo penal a funcionarios y exfuncionarios gubernamentales implicados en ilícitos de cualquier índole, entre éstos el de corrupción y violación a los derechos humanos. Por el juicio y castigo a los responsables intelectuales y materiales de la guerra sucia y los crímenes de lesa humanidad cometidos contra nuestro pueblo. Por la defensa de nuestra soberanía nacional y popular. Por la defensa de nuestra cultura como pueblo, por tanto rechazamos y condenamos todo proceso de transculturación.
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